Como se debe de alimentar un niño
Es vital que los niños tengan una adecuada nutrición y una dieta sana para que su potencial de desarrollo sea óptimo. Durante la infancia y la adolescencia, los hábitos dietéticos y el ejercicio pueden marcar la diferencia entre una vida sana y el riesgo de sufrir enfermedades en años posteriores. En las distintas etapas de la vida, se necesitan nutrientes diferentes.
La educación nutricional y la adquisición de hábitos alimentarios son parte de la cultura alimentaria que una persona adquiere a lo largo de su vida, y es una labor de los padres y los educadores conseguir aportar esos conocimientos a los niños.
Un niño mal alimentado puede presentar desnutrición, anemia, obesidad, problemas de aprendizaje y de conducta... Inculcar buenos hábitos alimentarios en los niños previene el sobrepeso y la obesidad, la desnutrición crónica, el retardo del crecimiento, la anemia por déficit de hierro y las caries dentales. Además, un niño bien alimentado tiene mayor energía para el aprendizaje y para desarrollar una actividad física adecuada.
¿Cómo podemos conseguir que los niños coman de todo y en la cantidad adecuada?
El niño es un aprendiz y tenemos que enseñarle igual que se le enseñamatemáticas o geografía. Al niño hay que enseñarle a comer y tiene que haber un punto de autoridad en ese aprendizaje, a través de los padres, el colegio, los abuelos… El niño tiene que comer de todo en cantidad no muy grande, ya que a veces pecamos de querer que el niño coma demasiado. Tiene que comer dependiendo de su edad, de su tamaño y también de su apetito,porque su apetito es un síntoma de las necesidades del niño.
¿Cómo debe ser el cambio de la alimentación triturada a la solida en el bebé?
Como cualquier cambio tiene que ser paulatino. La clave está en mantener el sabor a fruta y a verdura a lo largo de esta transición. Iremos cambiando la textura, pasando de una textura liquida mucho más fácil deglutir y tragar, a una textura con un poquito más de grano, más grande. Y el niño tiene que ser capaz de pinchar, de ver colores diferentes, probar otras texturas… Los niños tienen que ir hacia la alimentación solida, pero no de un día para otro ni de un mes para otro, necesitamos un tiempo para que el niño sea capaz de admitir ese sabor en textura triturada y en solido, en trocitos.
¿Cuál es la cantidad equilibrada de hidratos de carbono, grasas, proteínas y vitaminas que deben de tomar los niños?
Hay unas cantidades establecidas por las autoridades sanitarias de la OMS (Organización Mundial de la Salud). Constituyen una guía para tener un punto de partida: la mitad de las calorías, es decir, el 50 por ciento deberían venir de los hidratos de carbono, entre un 12 y 15 por ciento en forma de proteínas y entre un 25-35 por ciento en forma de grasa. En cada caso, será el pediatra y el nutricionista quienes afinarán los porcentajes.
¿Qué debemos poner en el plato de los niños?
En principio, debemos llenar la mitad del plato con alimentos ricos en hidratos de carbono: pan , pasta, patata, arroz. Un12-15 por ciento debe estar reservado a los alimentos proteicos: carnes,pescados, huevos, jamón, legumbres, lentejas, judías y garbanzos. Y el resto correspondería a la grasa, que ya va unida con la carne (la grasa de la carne), el aceite con el que condimentamos o preparamos el plato olos frutos secos que son muy ricos en grasa.
